Lechugas ricas en carotenos o vitamina C

Investigadores de la Universidad de Navarra han logrado incrementar las propiedades saludables de las lechugas mediante la incorporación de productos selenados de nueva síntesis en el riego de las plantas, asociadas previamente con hongos micorrícicos. Según han demostrado, la combinación de ambos factores puede favorecer la acumulación de los componentes antioxidantes naturales de las lechugas.

Para ello, los científicos han utilizado compuestos de nueva síntesis que, además, han demostrado tener efectos protectores frente al cáncer: «Las propiedades quimioprotectoras del selenio han sido reconocidas por la comunidad científica. De hecho, en EE. UU. recomiendan los suplementos de selenio en la dieta con esta finalidad», explica la doctora en Farmacia Carmen Sanmartín.

Asimismo, añade que el selenio se encuentra, de forma natural y en mayores cantidades, en los espárragos, las coles de Bruselas, los mariscos, la coliflor o el brócoli, cuya ingesta también se indica por su carácter preventivo frente a la enfermedad. «La mayor novedad en nuestro trabajo es que hemos logrado mejorar las propiedades naturales de distintos tipos de lechuga con compuestos ricos en selenio sintetizados por primera vez en laboratorio, de ahí su gran interés para el consumidor y para las industrias del sector», explica la profesora Sanmartín.

Además, los investigadores de la Facultad de Ciencias -que forman parte del Grupo de Fisiología de Estrés en Plantas asociado al CSIC- fueron más allá en este estudio y demostraron que las plantas de lechuga asociadas a hongos micorrícicos aumentan todavía más el valor nutricional de las plantas, ya que los hongos favorecen la absorción de minerales presentes en el suelo -como el hierro, el zinc o el cobre- y alteran el metabolismo de las lechugas, de modo que éstas pueden acumular más compuestos antioxidantes naturales, como carotenos, antocianos, fenoles o vitamina C, según el tipo de lechuga.

Cultivo de lechugas en suelos contaminados con selenio

Asimismo, el grupo de investigación ha demostrado que las lechugas en simbiosis con los hongos micorrícicos presentan menores niveles de selenio en las hojas que las plantas normales, lo cual plantea la posibilidad de cultivar esta hortaliza micorrizada en suelos con niveles elevados de selenio. «En ciertas áreas de China, por ejemplo, el cultivo de plantas en suelos ricos en selenio conlleva que la población sufra selenosis, una grave enfermedad que puede llegar a ser incluso mortal», explica la profesora Nieves Goicoechea. En este supuesto, añade, «también hemos observado que las lechugas micorrizadas cultivadas con adición de selenio poseían mayor contenido en azúcares y en antioxidantes, de modo que además aumentaban sus cualidades nutritivas».

En estos estudios, publicados en revistas de prestigio del área ambiental, han participado también investigadores de la Universidad de Alicante y la Universidad Federal de Paraná, en Brasil.

https://biotech-spain.com/es/articles/lechugas-ricas-en-carotenos-o-vitamina-c

Plátanos modificados genéticamente con alto contenido en vitamina A para luchar contra la ceguera infantil en África 

 

Científicos australianos de la Universidad de Tecnología de Queensland (QUT) han desarrollado plátanos modificados genéticamente que contienen una mayor cantidad de betacaroteno, precursor de la vitamina A. Un proyecto que lleva en marcha desde hace nueve años y que busca luchar contra la ceguera y las muertes a causa de la deficiencia de la vitamina A en niños de países en vías de desarrollo de África.

Según recoge Agro-Bio, James Dale, líder del equipo de investigadores, espera que en el año 2020 estas variedades de plátano enriquecidas con vitamina A puedan ser sembradas por los agricultores en Uganda, donde alrededor del 70% de la población sobrevive con esta fruta y cerca del 30% de los niños menores de cinco años sufren de deficiencia clínica de vitamina A.

“En el Este de África esta fruta se corta y se cuece al vapor y es uno de los alimentos básicos en muchos países de esta región, pero tiene unos niveles de micronutrientes muy bajos, particularmente de pro-vitamina A y de hierro”, explica Dale. La deficiencia de la vitamina A es la causa principal de ceguera infantil y es un problema especialmente en grave en África donde la gente tiene menos recursos

El investigador espera que después de que se realicen las pruebas de campo en Uganda, esta tecnología podría transferirse a países como Ruanda, algunas partes de la república democrática del Congo, Kenia y Tanzania. La biotecnología agraria no sólo permite la producción sostenible de alimentos, sino también permite ofrecer alimentos con mayor contenido nutricional para los consumidores

https://biotech-spain.com/es/articles/plátanos-modificados-genéticamente-con-alto-contenido-en-vitamina-a-para-luchar-contra-la-ceguera-infantil-en-África-

Suplementos nutricionales: entre la promesa y el riesgo

Los suplementos nutricionales son productos ampliamente consumidos en España, especialmente entre mujeres y personas mayores, con más de la mitad de la población tomándolos regularmente. A pesar de su popularidad, los expertos advierten que no previenen ni curan enfermedades, y que su uso indiscriminado puede acarrear riesgos para la salud. La percepción generalizada de que estos productos son beneficiosos y seguros está en gran parte impulsada por una industria que opera con escasa regulación y que promueve beneficios no respaldados por evidencia científica sólida.

Los suplementos pueden ser útiles en casos concretos, como deficiencias nutricionales diagnosticadas por profesionales sanitarios. Sin embargo, su consumo sin supervisión médica puede provocar efectos adversos. Por ejemplo, el exceso de vitamina D puede causar hipercalcemia, mientras que la vitamina K puede interferir con tratamientos anticoagulantes. Además, algunos productos contienen dosis elevadas o combinaciones que no han sido suficientemente estudiadas, lo que aumenta el riesgo de toxicidad o interacciones farmacológicas.

A diferencia de los medicamentos, los suplementos no están sujetos a controles estrictos de eficacia y seguridad antes de salir al mercado. Esto genera una falsa sensación de seguridad entre los consumidores, quienes a menudo los adquieren sin consultar a profesionales de la salud. Los expertos insisten en que una dieta equilibrada es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales en la mayoría de los casos, y que los suplementos no deben sustituir hábitos alimentarios saludables.

En resumen, aunque los suplementos pueden tener un papel complementario en contextos clínicos específicos, su uso generalizado y sin control representa un riesgo. La falta de regulación, la desinformación y la confianza excesiva en sus beneficios hacen necesario un enfoque más crítico y basado en evidencia para su consumo.

Para más información visitar https://english.elpais.com/science-tech/2023-11-26/the-limits-of-nutritional-supplements-they-dont-cure-or-prevent-ailments-nor-are-they-harmless.html

Porque el Mejor Químico de la História tomaba la Vitamina C de 30 Naranjas al Dia.

En 1970 el químico Linus Pauling publicó Vitamin C and the Common Cold, libro en la que recomendaba el consumo diario de al menos 2.3 gramos de vitamina C (equivalente a más de 30 naranjas) como medida preventiva contra los resfriados y demás enfermedades. Esta propuesta se basaba en la hipótesis de la medicina ortomolecular, que promueve el uso de megadosis de nutrientes. Aunque Pauling obtuvo dos premios Nobel, sus postulados sobre la vitamina C no están relacionados con dichos reconocimientos.

La comunidad científica cuestionó la eficacia de la megavitaminoterapia debido a la falta de evidencia concluyente. En el caso de las vitaminas liposolubles (A, E), el exceso puede acumularse en el tejido adiposo y resultar perjudicial. En contraste, las vitaminas hidrosolubles como la C se eliminan por vía renal, lo que reduce el riesgo de toxicidad, aunque no garantiza beneficios adicionales.

Estudios recientes, incluido uno de 2024 con una muestra de 400.000 personas, no han demostrado que los suplementos multivitamínicos prolonguen la vida. De hecho, se ha observado una ligera asociación con mayor mortalidad. Las recomendaciones actuales indican que los micronutrientes deben obtenerse a través de una dieta equilibrada, y que la suplementación debe limitarse a casos de deficiencia diagnosticada.

Respecto a la vitamina C, investigaciones lideradas por Harri Hemilä (Universidad de Helsinki) concluyen que no previene los resfriados en la población general. Existen excepciones en individuos sometidos a esfuerzo físico extremo, como atletas, donde se ha observado una reducción significativa en la incidencia. En cuanto al tratamiento sintomático, la ingesta regular de 1 gramo diario puede reducir la duración o intensidad de los síntomas en aproximadamente un 15%. Dosis elevadas (hasta 10 gramos) podrían ofrecer alivio en fases agudas, aunque la evidencia es limitada.

Como alternativa, se ha sugerido el uso de zinc, aunque se advierte que muchos preparados comerciales no contienen dosis adecuadas. En todos los casos, se recomienda consultar con profesionales sanitarios antes de iniciar cualquier suplementación.

El caso de Pauling ilustra cómo incluso figuras científicas de gran prestigio pueden sostener postulados que, con el tiempo, no resisten la validación empírica. Su influencia, no obstante, contribuyó a abrir el debate sobre el papel de los micronutrientes en la salud, y su legado persiste como ejemplo de la necesidad de contrastar hipótesis audaces con evidencia rigurosa.

Vitamina D: lo que realmente dice l a ciencia sobre su papel en salud y longevidad

La vitamina D ha estado en el punto de mira durante años, inicialmente por su papel esencial en la salud ósea y posteriormente por su impacto en el sistema inmunitario, su potencial para ayudar a prevenir enfermedades crónicas e incluso su vínculo con la longevidad.

Sus principales fuentes son bien conocidas: la exposición solar diaria, el consumo de lácteos y ciertos pescados grasos.

Sin embargo, en los últimos años, la vitamina D ha cobrado relevancia por otra razón: su posible papel en la reducción del riesgo de enfermedades crónicas y la disminución de la mortalidad general.

Un metaanálisis reciente, que combinó datos de 80 ensayos clínicos con más de 160 000 participantes, halló una ligera reducción de la mortalidad por cualquier causa entre quienes tomaban suplementos, especialmente en estudios de alta calidad con seguimiento a largo plazo.

Ni panacea ni placebo: donde actúa realmente 

En adultos mayores y en personas con bajo consumo de calcio, la vitamina D puede ayudar a reducir el riesgo de fracturas y caídas.

Estos beneficios se observan principalmente en quienes previamente presentaban deficiencia de esta vitamina.

¿Quién debe suplementarse de verdad?

No todas las personas se benefician igual. Estos son los grupos donde la suplementación está más avalada por la evidencia científica:

  • Mayores de 65 años o personas institucionalizadas
  • Aquellos con deficiencia comprobada (<20 ng/mL de 25(OH)D)
  • Individuos con enfermedad intestinal que impide una buena absorción
  • Embarazadas y lactantes, siempre bajo supervisión profesional

Para más información:

https://www.elconfidencial.com/salud/2025-08-19/vitamina-d-evidencia-cientifica_4189474

Tu nuevo aliado contra la tristeza: una naranja al día

Un reciente estudio de la Facultad de Medicina de Harvard, publicado en la revista Microbiome, ha arrojado datos reveladores sobre cómo algunos alimentos pueden tener un impacto directo en nuestra salud mental. Y sí, las protagonistas esta vez son las frutas cítricas.

Según la investigación liderada por el doctor Raaj Mehta, consumir una naranja al día podría reducir hasta en un 20% el riesgo de desarrollar depresión. ¿La clave? El efecto de los cítricos sobre el microbioma intestinal, donde residen millones de bacterias que, entre otras funciones, influyen en la producción de serotonina y dopamina, los neurotransmisores del “buen ánimo”.

Frutas como la naranja, el pomelo o el limón estimulan el crecimiento de una bacteria beneficiosa llamada Faecalibacterium prausnitzii, relacionada con menores niveles de inflamación y mejor regulación del estado de ánimo. Además, estos alimentos son ricos en vitamina C, flavonoides y antioxidantes, lo que también ayuda a combatir el estrés oxidativo, un factor ligado a los trastornos depresivos.

Eso sí, el estudio aclara que el efecto preventivo se observó exclusivamente con los cítricos. Frutas como las manzanas o los plátanos, o incluso el consumo general de frutas y verduras, no mostraron la misma asociación.

Aunque todavía es pronto para sustituir tratamientos médicos por jugo de naranja, esta investigación abre la puerta a futuras estrategias nutricionales para prevenir la depresión. Como dice Mehta, «los cítricos podrían ser parte de un enfoque combinado, junto con otros tratamientos, en el cuidado de la salud mental».


Mango: la fruta tropical que supera su récord en España

El mango andaluz: una joya tropical que bate récords y conquista la cocina española

En los caminos que serpentean hacia pueblos como Triana, Benamargosa o Algarrobo, el paisaje ha cambiado: pequeños árboles de ramas bajas cuelgan frutos morados y rosáceos que llenan el final del verano de color. Es el mango, una fruta tropical que ha encontrado en la Costa Tropical andaluza —especialmente en la Axarquía malagueña y el litoral de Granada— un hogar perfecto para crecer.

Este 2025, el mango ha superado todas las expectativas. Tras varios años de sequía, las lluvias primaverales han disparado la producción hasta un récord histórico de 35.000 toneladas, el 90% procedente de esta región. Un resultado impensable hace apenas unas décadas, cuando en los años 90 apenas existían plantaciones en la zona. Hoy, ya se cultiva en más de 4.600 hectáreas solo en Málaga.

De origen asiático, el mango llegó a Europa en el siglo XVIII, pero no fue hasta los años 70 que comenzó su cultivo comercial en España. Su éxito en la actualidad se debe, en parte, al clima privilegiado de esta región: inviernos suaves, veranos largos y ausencia casi total de heladas. Además, nuevas técnicas de riego y poda han permitido estabilizar la producción, incluso en años difíciles.

En cuanto a consumo, el mango ha pasado de ser una fruta exótica a una habitual en muchos hogares españoles. Gracias a su sabor y versatilidad, ha ganado presencia tanto en recetas dulces como saladas: desde ceviches, ajoblancos y ensaladas, hasta postres de alta cocina como el mango brulée o el Mango Sticky Rice que ya se sirve en restaurantes de Málaga.

A nivel nutricional, este fruto destaca por su contenido en vitaminas A y C, antioxidantes, fibra y minerales como el potasio y el magnesio. Un aliado para el sistema inmunológico y la salud ocular, que además se cultiva muy cerca de casa.

Aunque aún estamos lejos de los gigantes productores como India, México o Brasil, la calidad del mango andaluz es cada vez más reconocida. Y gracias a proyectos como Exotic Fruit Box o las campañas de promoción de cooperativas como Trops, la fruta tropical española empieza a consolidarse dentro y fuera del país.

Con sabor, color y raíces cada vez más profundas en el sur de España, el mango ya no es solo una fruta exótica. Es cultura, territorio y gastronomía en estado puro.